El viernes por la tarde estuvimos en una barbacoa en cubierta y viendo cómo salía el barco del puerto:







Al día siguiente llegamos a Nassau. Hizo mucho calor, pero mereció la pena poder dar un paseo por la ciudad, visitamos un antiguo fuerte y nos fuimos a una playa desierta paradisíaca:




Esa noche en el barco hubo cierto "meneo", se organizó una white party medio regulera, pero lo pasamos genial, además la gente del barco estaba muy animada.
Y el domingo llegamos a la isla privada de la compañía de barcos en donde había muy buen rollo, con música reaggee, volley playa, barbacoa, bebidas por doquier, playas cristalinas, hamacas... y mucha gente! jajaja.
Pues mirando las fotos de nuevo, parece que al final haya hecho un viaje totalmente diferente al que tuvimos con Paula y Aitor. Y la verdad es que nos lo pasamos de maravilla, mucho descanso, desconexión total, y pudimos seguir disfrutando de (y parafraseo a la mujer colombiana de un narco que nos encontramos en el jacuzzi), "la vida que nos merecemos".